La afinación es un desafío común que genera bastante frustración tanto a los cantantes como a los profesores o vocal coaches que los guían. Y es que muchas veces no somos conscientes de la desafinación, a pesar de ser uno de los primeros problemas que se percibe al cantar. Es cierto que muchas personas ya tienen una voz bastante afinada ya que, en la actualidad, es muy difícil no estar expuesto a la música, y esto, obviamente, nuestro oído lo capta y lo almacena. Sin embargo, puede resultar más difícil producir con nuestra propia voz esa nota. Sea cual sea tu caso, aquí vas a poder explorar la causa de los problemas de afinación y, además, encontrarás algunos consejos prácticos para mejorarla independiente mente de tu nivel vocal.
¿Qué es la afinación?
La afinación es un término que se utiliza frecuentemente en la música y que depende de una cualidad física, la frecuencia, que distingue los sonidos graves de los agudos. Por lo tanto, cuando decimos que una nota está afinada es porque está en sintonía a la frecuencia de vibración del tono que se desea producir. En consecuencia, un sonido desafinado será aquel con una frecuencia distinta a la del sonido que deseamos producir, esté por encima o por debajo de esta frecuencia. Aunque es cierto que las desafinaciones que quedan ligeramente por encima de la nota suelen sonar mejor a nuestro oído que las desafinaciones que quedan ligeramente por debajo.
Asimismo, todas las canciones están compuestas en una tonalidad determinada y esta tonalidad también determina la melodía de la canción, por este motivo, para la melodía, se deben producir aquellos sonidos que se encuentran dentro de esa tonalidad. Si al cantar producimos un sonido que tiene una frecuencia distinta a las frecuencias de las notas de la melodía parecerá que estamos cantando mal aun que la técnica sea buena, estaremos desafinando.
Principales errores al afinar
Para conocer bien cuál es nuestro error al tenemos que saber de qué depende la afinación en la voz. Obviamente depende de múltiples factores, pero principalmente podemos dividirlo en dos:
- Oído musical. El oído y cerebro tienen que ser capaces de identificar diferentes sonidos, desde aspectos muy básicos como reconocer si una melodía sube hacia los agudos o baja hacia los graves, hasta pequeñas variaciones en la frecuencia como pueden ser un semitono o menos.
- Trabajo muscular. El cerebro debe enviar la información correcta a los músculos del aparato fonador para que se posicionen de manera adecuada y produzcan el sonido que deseamos.
La coordinación precisa entre el cerebro y los músculos del aparato fonador es esencial para emitir las notas deseadas. Como he comentado anteriormente, casi todas las personas hemos estado expuestas a la música desde que somos pequeños, algunos han estudiado música y otros simplemente la han escuchado para disfrutar de ella. Gracias a esta exposición es menos frecuente encontrar problemas de afinación debido al oído musical. Con respecto a los errores en la afinación debido al trabajo muscular, estos son más frecuentes. Ya sea para principiantes o para cantantes experimentados, los desafíos en la afinación pueden surgir debido a la falta de dominio del aparato fonador para producir determinados sonidos, es decir, por diversos problemas técnicos.
¿Cómo afinar la voz?
Llegamos al punto más importante de todos, que es cómo podemos trabajar la afinación en nuestra voz. Para abordar la afinación vocal se debe entender cómo trabajar en base al nivel donde se encuentran los errores, ya sea en el oído musical, en la producción vocal o en ambos.
Para trabajar el oído musical, pronto compartiré un post con una serie de recomendaciones de ejercicios. ¡Mantente atento para no perdértelo!
Para trabajar a nivel de producción, con nuestra musculatura, existen muchas herramientas que nos pueden ayudar, por ejemplo, aplicaciones que nos dicen qué nota estamos produciendo.
Mi consejo es comenzar por ejercicios de imitación de notas aisladas, es decir, tocar una nota con el piano e intentar imitarla con nuestra voz, este puede ser un excelente punto de partida. Para este ejercicio vas a necesitar un piano, no te preocupes si no tienes uno físico, hay muchas aplicaciones gratuitas que podrás descargar. Toca una nota del rango medio del piano, escúchala bien e intenta producir una vocal con el mismo tono que el del piano. Es muy probable que no des con ella a la primera, no pasa nada, aquí tienes un truco para aprender a buscarla, realiza glissandos o sirenas subiendo o bajando hasta encontrarla. Prueba y escúchate muy bien.
Una vez te sientas más cómodo o cómoda, puedes avanzar con otro tipo de ejercicios como entonar intervalos, escalas, acordes o una secuencia de notas en una melodía sencilla.
¿De dónde salen las frecuencias?
Las frecuencias o notas del piano, utilizadas como referencia para afinar nuestra voz, se basan en cálculos matemáticos. En base a esta afinación se creó el piano y otros instrumentos de tecla. En estos instrumentos, cada nota tiene una frecuencia con un número determinado, por ejemplo, la frecuencia más conocida es la del La 4 central con una frecuencia de 440 Hz.
No obstante, la afinación del piano es muy rígida, pues se ha demostrado que la afinación natural o temperada es ligeramente diferente. Por este motivo, una alternativa interesante para mejorar la afinación es emplear instrumentos con afinación temperada como la guitarra. Estos instrumentos tienen una afinación más natural y permite adaptarla a diferentes situaciones.
Con estos pasos, puedes trabajar para perfeccionar tu afinación. Recuerda que el oído es el primer paso, pues nos va a ayudar a identificar los diferentes tonos, pero también nos va a ayudar a reconocer las desafinaciones que producimos nosotros mismos. ¡Cuéntame en los comentarios si has probado estos ejercicios! No dudes en contactarme por correo a info@soarovocal.com si necesitas orientación adicional.
