Hoy nos vamos a adentrar en la postura adecuada para cantar o producir voz. Seguro que, si alguna vez has asistido a clases de canto o si has buscado información en Internet, te has topado con esta información sobre cómo es la postura correcta al cantar, e incluso te habrán mostrado cómo lograrla. Pero ¿cómo nos afecta esto? ¡Aquí te lo voy a explicar sin tapujos!
Es muy probable que te hayan instruido en que existe una postura única e ideal para cantar, y es muy probable que esta postura sea siguiente: debes estar de pie, los pies colocados al ancho de tus caderas, las rodillas están ligeramente flexionadas (sin estar demasiado flexionadas, pero tampoco hiperextendidas, es decir, tu rodilla no debe estar hacia dentro), la espalda recta, la cabeza en posición neutra (ni muy alta ni muy baja), los brazos deben estar descansados a los lados y debes sentir como si estuvieras colgado de un hilo que pasa por tu eje corporal y sale por tu cabeza, consiguiendo así una alineación corporal al cantar. En teoría, es una postura saludable que deberíamos mantener en todo momento. Sin embargo, la vida no es estática, somos seres en movimiento y rara vez mantenemos esta posición. La música es movimiento, he escuchado esta afirmación tantas veces a lo largo de mi formación… y, ¿por qué no la ponemos en práctica?
La realidad es que, si la música y el canto son expresiones de movimiento, no deberíamos intentar mantener una postura tan rígida. En lugar de eso, necesitamos adoptar una postura en la que no haya rigidez, una postura que permita un movimiento libre y natural al cantar. Intentar cumplir al pie de la letra cada uno de los puntos sobre postura puede crear cierta rigidez en distintas áreas del cuerpo al cantar, lo que a su vez puede obstaculizar el movimiento natural o incluso causar excesiva tensión en la laringe. Existen innumerables ejemplos en los que se desafían las normas tradicionales de postura en el canto. Empezando por los artistas que realizan versiones acústicas y que suelen optar por sentarse en lugar de estar de pie, hasta coreografías complejas que retan las convenciones posturales. Incluso en el mundo de los musicales, los actores y cantantes adoptan diferentes posturas e incluso se desplazan por el escenario sin que la calidad vocal se vea afectada en su presentación. ¿Por qué ocurre esto? La respuesta es simple: la postura, tal y como se ha planteado, no es un factor crítico. De hecho, para los principiantes en el canto, obsesionarse con una postura perfecta puede generar más tensión, ya que la mente se preocupa por cumplir múltiples criterios en lugar de disfrutar del canto.
Entonces, ¿es realmente relevante la postura al cantar? ¿Por qué tantos expertos la enfatizan en sus clases? En gran medida, esto se debe a la tradición y a una comprensión errónea. La postura es esencial para permitir un movimiento libre y natural al cantar, pero no debe convertirse en un dogma rígido. Por ejemplo, un error común es asociar erróneamente la elevación inconsciente de la cabeza con la producción de notas agudas, lo que puede resultar en tensión en el cuello y problemas vocales. Es fundamental corregir este tipo de asociaciones y permitir un enfoque más libre y saludable al realizar notas agudas. Este es solo un ejemplo de las correcciones necesarias, ya que el cuerpo puede desarrollar patrones de movimiento que no son beneficiosos para la voz, es decir, asociar una postura rígida al realizar un sonido.
Por lo tanto, como se que has entrado aquí en busca de una solución para mejorar tu postura al cantar, te voy a dar algunas recomendaciones que puedes aplicar para mejorar:
- Flexibilidad en la postura. Tu postura debe permitir el movimiento natural. Esto significa que no existe una única posición correcta. El truco es mantenerse relajado y libre de rigidez mientras cantas. Si tu cuerpo lo pide, muévete mientras cantas.
- Autoconciencia corporal. La propiocepción o conciencia sobre tu cuerpo, es fundamental. Es muy importante desarrollar una mayor percepción sobre tu cuerpo. Al principio, esto podría ser un desafío, pero con la práctica, tu cerebro se adaptará a prestar atención a las señales que tu cuerpo te envía. Puedes comenzar por explorar la tensión en diferentes partes de tu cuerpo, desde los pies hasta la cabeza, y aprender a escuchar lo que tu cuerpo te dice.
- Estiramientos beneficiosos. Si tu postura tiende a estar rígida o si deseas prevenir la rigidez, considera realizar estiramientos regulares, especialmente en las zonas de la cabeza, del cuello y de los hombros; pero no subestimes otras áreas de tu cuerpo, ya que la tensión en un lugar puede afectar a otras. Por ejemplo, si aprietas con los dedos del pie, es probable, que sientas que otras zonas de tu cuerpo se tensan, alguna de estas zonas podría estar relacionada con la producción de voz. Aprende a identificar y aliviar cualquier tensión que puedas experimentar, ya que esto podría estar relacionado con tu producción vocal.
Estas recomendaciones te ayudarán a mejorar tu postura al cantar y a prevenir la tensión, demostrando un canto más libre y cómodo. La autoconciencia corporal es la clave para optimizar tu experiencia vocal.
En resumen, la clave para tener una postura adecuada al cantar no radica en mantener una postura fija, sino en desarrollar la autoconciencia corporal. Cantar desde este enfoque te permite identificar tensiones o rigidez en tu cuerpo que pueden limitar tu libertad de movimiento al cantar. A pesar de ser un resumen conciso, es una estrategia muy efectiva para abandonar malos hábitos, abordar áreas específicas que permitan acelerar tu progreso y mantener tu salud vocal.
Tu opinión, como siempre, es fundamental para mí. ¿Estás de acuerdo con este enfoque? ¿Por qué sí o por qué no? Me encantaría conocer tu experiencia al poner en práctica estos consejos. ¿Has tenido que enfrentar algún desafío? ¿Te han resultado útiles? Tu experiencia es valiosa; ¡no dudes en compartirla!
